21 may. 2018

Los caminos de la Fuerza son inescrutables...














Saludos seguidores de ambos lados de la Fuerza. Hoy no podemos estar más contentos, ya que os presentamos la primera colaboración de Balion, el hombre de los mil nicks.  Es uno de los últimos en incorporarse a la comunidad de SW LCG y al mismo tiempo uno de los más comprometidos con el juego. Es difícil encontrar un torneo al que no asista, ni una iniciativa en la que no esté dispuesto a participar. Ahora tenemos el placer de traeros este artículo donde se ha animado a compartir con todos vosotros sus experiencias en nuestro juego favorito.




Un juego de cartas… 
Cartones coloreados cuyo precio es desorbitado para la mayoría de los mortales que miran con recelo a este tipo de juegos. 

Yo era uno de ellos. Una persona que ya se consideraba friki en su juventud (si, historias del abuelo cebolleta como diría alguien que yo me sé). Disfrutaba como un enano viendo una y otra vez las películas de Star Wars (hasta que salió la nueva Trilogía, momento en el cual mi terapeuta me ayudó a evitar el suicidio), El Señor de los Anillos, jugaba de vez en cuanto al rol, a las chapas y, sobre todo, era jugador de Warhammer. Me apasionaba poder montar y pintar miniaturas para, posteriormente, poder jugar con ellas sobre un tablero. Recuerdo que en esa época (finales de los 90) el auge de Magic era brutal. Pero nunca me atrajo. Y cuando digo nunca, es nunca. ¿Pagar por un trozo de cartón mucho más de lo que cuesta mi regimiento de Martilladores Enanos? ¡Ni en broma! Así que seguí coleccionando figuritas y jugando en casa de alguno de los tres o cuatro 4 amigos con los que compartía afición (y ojo, que no todos compartíamos el perfil clásico con el que la sociedad actual imagina al friki estándar… ¡existe mucha más variedad de la que se piensa la gente!)

No todos los frikis somos así, ojo...


Y así fueron pasando los años. Uno (dicen) madura, crece y se adapta a la vida social de los adultos… pero yo seguía con mi querido warhammer. Eso, la Play Station y alguna que otra película era lo poco que quedaba de mi espíritu de joven friki cuando superé la treintena. Ni siquiera miraba otros juegos, otras posibilidades, otros mundos…

Pero un día cualquiera, hace poco más de dos años, conocí a una persona maravillosa en el lugar donde menos me lo esperaba: un musical. Y esa persona, con un aspecto totalmente distinto a lo que, como decía antes, la gente de la calle cataloga al friki, me dijo que era una enamorada del mundo de Star Wars. Más increíble aún, tenía figuras y peluches. Mucho peor aún: ¡jugaba a un juego de cartas competitivo ambientado en el mundo de Star Wars!

Cartas… “Vade Retro. No me ven el pelo por allí ni en pintura”. Pero, la persona maravillosa en cuestión, que es muy persuasiva cuando se lo propone, insistió en que me pasara algún día a ver algún torneo de los que este grupo de audaces jugaban en la Comarca o en Padis. ¿Comarca?¿Hobbits?¿StarWars? Bueno… ¡no puede ser tan malo!

¿Mezcla maravillosa o engendro?


Sólo conseguí pasarme por aquel lugar en los momentos finales  de lo que ellos llamaban “un torneo de tienda”. Torneos. Algo que yo no había pisado ni contemplado en mi vida friki con ningún juego. Y en ese momento, la persona maravillosa (de ahora en adelante Berith, mi maestra), me sugirió participar en un torneo fan made con sus cartas. Torneos. La posibilidad de pasar un día entero con gente que comparte una misma pasión, disfrutando, jugando y compitiendo…no podía decir que no.

En ese momento conocí lo que era un LCG. Un tipo de juego, para mi gusto, mucho más económico y justo en formato que lo que yo conocía o había oído de Magic. Me rapé la cabeza, me dejé mi trencita de padawan y me senté con mi maestra a aprender las bondades de este juego. Y, en ese momento, fue cuando llegó la explosión mental. Todo era infinitamente más complejo de lo que yo creía. ¿Montar mazos? ¿Qué siginifica eso? ¿Pujar? ¿Esto es como el póker? ¿Fate, Focus? ¿Me estás hablando en Spanglish? 

Yo, cuando decían "poner un focus", imaginaba esto. 


Y el momento Nick…¡elige un Nick! ¡Todo el mundo usa un Nick! Lo primero que pensé fue usar el nombre de mi general EnanoWarhammero(Thlain) pero pensé que igual no quedaba muy acorde para un juego de Naves y sables… después de eso pasé de Kolvian al actual Balion. Para todos aquellos seguidores que permanecen atentos a esta saga de nombres, no descarto cambiar en un futuro. ¡Tengo que mantener mi reputación del “Hombre de los 1.000 nicks!

Con esta carajeramental me planté en mi primer torneo: El Resurgir de la Fuerza de 2016. 
Como soy muy impulsivo, ya me había comprado los Cores y alguna cosilla de segunda mano… me parecía un juego tan “económico” frente al Warhammer que no podía resistirme. Y encima con la misma inversión podía jugar con varias facciones… ¡Era como tener varios ejércitos a la vez!
Obviaré los resultados de aquel torneo. Solo diré que pasé un día maravilloso con gente maravillosa. Y que la acogida fue espectacular. Donaciones por ser un novato, sorteos, premios… y no había hecho nada más que asistir. Aquello me enamoró.

A partir de ahí empecé a jugar algo más a menudo y a comprar todo lo que me faltaba. Y entonces me asaltó la duda: Existen mas LCG. ¡Y uno de ellos es de Juego de Tronos! La duda se cernía sobre mí. No podía permitirme dos juegos de este tipo… Lo que yo había renegado durante tanto tiempo, las cartas…ahora eran todo ventajas. Más económico que las miniaturas. Menor tiempo invertido. Transporte más cómodo. Torneos… y eso era común a todos los LCG. Pero, amigos, existía una cosa que no era común a todos los LCG y que hizo que tomara la decisión de quedarme en Star Wars y no arrepentirme ni un ápice de la misma: La Comunidad de Jugadores.

Y aquí, después de todo el rollo personal que he soltado, es donde quería llegar. La Comunidad de este juego. Un juego que lleva muriéndose desde que entré. Un juego criticado por todos aquellos que prefieren hacer mazos por cartas sueltas y no por objetivos. Un juego juzgado porque Yoda se puede pegar con un Destructor Imperial…un JUEGAZO. El que comente todo lo anterior es que realmente no ha sabido disfrutarlo o no lo conoce. Y, mejor aún que el juego, la GENTE que lo acompaña. 
Gente que, desde el primer minuto estaba conmigo enseñándome, regalándome cosas, ofreciéndose o prestándome lo que hiciera falta. Gente que, con el tiempo, he podido llamar amigos. Y esto es lo que le ha dado ese toque especial a este juego. Esto es lo que hace que se lo pueda recomendar a cualquiera.

¿Y me recomiendas un juego que FFG acaba de cerrar? Si amigo mío. Primero porque, como ya he dicho, el juego es apasionante, con mi giros y situaciones, mil posibilidades…. Y segundo porque a un juego no le da la vida su fabricante, sino el cariño de sus jugadores. Y de eso, este Star Wars LCG, tiene a raudales.

Por mucho que el juego se acabe, siempre quedaremos la Comunidad de jugadores para mantenerlo vivo hasta que nos apetezca. A nuestra manera. A nuestro estilo. 

En los próximos días se celebrará el Europeo de Star Wars LCG en Birmingham. El último torneo oficial del juego… y no podíamos faltar.  La expedición española acudiremos para dejar el pabellón lo más alto posible. Y, lo hagamos o no lo hagamos, una cosa quedará clara: Nos lo vamos a pasar de vicio. Porque no solo somos jugadores de un gran juego… somos grandes amigos.

Que la Fuerza os acompañe… Siempre.

Birmingham, allá vamos...


PD: Gracias al Valle del Jedi por permitirme escribir este artículo. La mitad de lo que he aprendido ha sido gracias a vuestros videos, artículos, spoilers… os debo mucho. Pero la otra mitad se la debo a mi gran maestra Berith. Gran jugadora y mucho mejor persona.

2 comentarios:

  1. Me encanta! De principio a fin! No puedo estar mas orgullosa de ti como maestra y persona! Grande "Homvre de los 1000 nicks"

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